Aquella mañana todo fue tan mágico, tan perfecto; aquella mañana desperté y tu estabas a mi lado, aun mas hermosa que de costumbre. Despertaste lentamente, una sonrisa ilumino tu rostro, aquel momento fue perfecto, tan solo faltaba una cosa, y tu te encargaste de entregarlo, te encargaste de romper el silencio con un suave te amo, con un beso, un beso tan tierno y suave, un beso al que le basto tan solo un segundo para robarme el aliento.No se que fue, tal vez la frágil textura de tus labios, tal vez fue el dulce y cálido néctar que poseen; en fin, en ese momento la locura desbordo mis sentidos; amor y locura inseparables cómplices, que me invadieron hasta el punto de provocarme la mas grande desolación, al despertar y encontrar que estaba soñando solo… en mi habitación.
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